A veces sólo hay que entregarse al color..

Nunca había tenido un contacto tan fuerte con el neón.

El neón no existe, no en el mundo natural.

Sesgar tu realidad a un pedazo del espectro visible es artificial.

El hombre hace lo artificial.

Me fascina lo artificial porque me fascina lo externo, lo que no conozco.

La luz negra está llena de vida. 

Los cuerpos en ausencia de luz se vuelven negros, el negro en luz negra se vuelve azul, azules somos otros animales.

Son extraños los momentos de catarsis en momentos de cierre, son extraños los despertares desde las sombras cuando la luz es artificial y los colores qué pintas no existen.

No me iba a pintar porque porque estaba tras de cámara, pero no podía escapar y decidí pintarme yo mismo, hacerlo yo solo, con mis propios dedos, como una especie de ritual de iniciación.

Creo que estoy en una nueva guerra.

A veces solo hay que entregarse al color…